El problema policial

La sindicalización de la policia en Argentina permitiría a los agentes reclamar derechos laborales en igualdad de condiciones con otros trabajadores.

Algunos años atrás defendí al jefe de una importante fuerza policial que recién nacía. Un poderoso fiscal posó sobre él sus sospechas de corrupción y logró que un juez lo encarcelara durante 99 días. Cuatro años después, y tras el juicio oral, tuvimos la posibilidad de acreditar su completa inocencia y el propio fiscal de juicio decidió no acusarlo. Absuelto y libre de todo cargo, vio truncada su brillante carrera policial por una imputación decididamente injusta.

También por esos años recibí una triste noticia. Un exalumno, joven y prometedor oficial de la Policía Federal Argentina cuyo recuerdo como estudiante aún estaba en mi memoria, moría apuñalado en acto de servicio por un psicótico en una esquina de la avenida Figueroa Alcorta, en la ciudad de Buenos Aires. Por las circunstancias, la noticia me causó verdadera conmoción y decidí entonces escribir una columna en su memoria. Mi inquietud por esos días era también expresar ante la sociedad lo injusto que puede resultar tener un empleo peligroso y no contar con las herramientas necesarias para llevarlo adelante.