El negocio del delito

El combate exige desmoronar la renta que la actividad criminal trae aparejada. Olvidar esta consigna ha malgastado esfuerzos y alterado la percepción sobre las políticas criminales.

Hoy todo es derecho penal. La tapa de los diarios, los programas de la tarde, la charla del café y hasta los chats de whatsapp. Nada escapa a la cuestión que más angustia a los latinoamericanos, peleando codo a codo con el fútbol o con los temas económicos: La seguridad.

Las encuestas llevadas adelante por cualquier filiación política siempre tienen en cuenta este asunto desde el inicio. Nadie que se precie de conocer el pulso de la sociedad, va a afirmar en público que la principal angustia del ciudadano de a pie no es la seguridad, entendida como el miedo de sufrir algún delito en la casa, en el trabajo, en el trayecto entre uno y otro o en cualquier lado. Los canales de televisión y las redes sociales nos han impuesto una dinámica de exhibición permanente de todo tipo de crímenes, que hoy forma parte de nuestra temática cotidiana.